LA LINDE, 8-2017

Cómo está la profesión…!

 

Diego Pariente Robles. Biólogo Ambiental. Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales.  diegoparienterobles@gmail.com

Enrique García Tamargo. Ingeniero de Minas. Colegiado Nº1.602 del COIMNE. Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. egtamargo@gmail.com

RESUMEN.- El estudio Análisis de Riesgos en Trabajos de Arqueología, desarrollado por la Asociación de Profesionales Independientes de la Arqueología de Asturias (APIAA), aborda las bases normativas que en materia de seguridad y salud laboral afectan en España de manera general a los trabajos arqueológicos y recoge la identificación y análisis de las situaciones de riesgos para la seguridad de los arqueólogos, sus auxiliares, y los visitantes a las zonas de intervención arqueológica, detectados a lo largo del proyecto. La publicación de una guía divulgativa fruto del estudio realizado, pretende servir como herramienta de formación e información para los trabajadores del sector, contribuyendo así a la mejora de las condiciones de trabajo en el ámbito de la Arqueología.

PALABRAS CLAVE.- prevención de riesgos laborales en trabajos de arqueología, formación e información a los trabajadores.

ABSTRACT.- The study “Analysis of Risks in Archeology”, developed by the Association of Independent Professionals of the Archeology of Asturias (APIAA), is about the normative bases in the field of occupational safety and health that affect in Spain in general to the archaeological works. This study collects the identification and the analysis of all the risky situations for the security of the archaeologists, their auxiliaries, and the visitors to the zones of archaeological intervention. The publication of an informative guide resulting from the study carried out, aims to serve as a tool to train and inform the workers in the sector, thus contributing to the improvement of working conditions in the area of Archeology.

KEY WORDS.- occupational risks prevention in archeology, training and information to workers.

 

Introducción

La seguridad y salud laboral constituye un derecho y un deber para los arqueólogos, al igual que lo es para el resto de trabajadores. Con el presente artículo pretendemos poner el foco sobre este tema, muchas veces olvidado o directamente desconocido por los profesionales del sector.

El artículo repasa el proyecto Análisis de Riesgos en Trabajos de Arqueología, desarrollado a lo largo de 2016 por la Asociación de Profesionales Independientes de la Arqueología de Asturias (APIAA) (http://www. asociacionapiaa.com/) con el apoyo del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales (http://www.iaprl.org/) y bajo la dirección técnica de ESM (http://www.esm.es/).

Este trabajo concluyó con la publicación de la guía Análisis de Riesgos en trabajos de Arqueología, texto concebido como un material divulgativo, herramienta para la formación e información, que sirva de base para poner de manifiesto los riesgos a los que están sometidos los profesionales de la Arqueología y favorecer los cambios de conducta necesarios para establecer procedimientos de trabajo seguros.

Marco normativo en materia de Prevención de Riesgos Laborales que afecta a las actividades arqueológicas:

La legislación vigente en materia de Prevención de Riesgos Laborales es muy amplia. Si hacemos referencia a lo esencial en cuanto al marco legal que puede afectar a la Arqueología en el ámbito de la prevención, podemos destacar las siguientes normas:

– Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL): Esta ley tiene como objetivo promover la seguridad y la salud de los trabajadores mediante la aplicación de medidas y el desarrollo de las actividades necesarias para la prevención de riesgos derivados del trabajo. De esta forma, la integración efectiva de la Prevención en el trabajo permitirá que se asegure el control de los riesgos, la eficacia de las medidas preventivas y la detección de deficiencias que dan lugar a nuevos riesgos. Se trata, en resumen, de proyectar y ejecutar cualquier obra, instalación o trabajo con seguridad, evitando accidentes y enfermedades.

La LPRL consagra el derecho de los trabajadores a la protección frente a los riesgos laborales

 

La LPRL consagra el derecho de los trabajadores a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo. Este derecho implica un deber correlativo del empresario de protección de los trabajadores frente a riesgos laborales, al igual que lo tienen las administraciones públicas con respecto al personal a su servicio. El derecho de los trabajadores a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo implica igualmente derechos de información, consulta, participación, formación en materia preventiva, paralización de la actividad en caso de riesgo grave o inminente, y vigilancia de su estado de salud.

La LPRL también recoge las obligaciones de los trabajadores, de forma que corresponde a cada trabajador velar por su propia seguridad y salud en el trabajo y por la de aquellas otras personas a las que pueda afectar su actividad profesional, siempre teniendo en cuenta su formación y las instrucciones recibidas de los responsables de la empresa. Es también su obligación usar adecuadamente, de acuerdo con su naturaleza y los riesgos previsibles, las máquinas, aparatos, herramientas, sustancias peligrosas, equipos de transporte y, en general, cualesquiera otros medios con los que desarrollen su actividad. Debe utilizar correctamente los medios y equipos de protección facilitados por el empresario, así como no poner fuera de funcionamiento y utilizar correctamente los dispositivos de seguridad existentes o que se instalen en los lugares de trabajo.

Usar adecuadamente las herramientas y utilizar los medios y equipos de protección facilitados, son obligaciones de los trabajadores

– Real Decreto 39/1997. Reglamento de los servicios de prevención: Este reglamento desarrolla la LPRL en diversos aspectos esenciales de la misma, como  la Evaluación de Riesgos y el Plan de prevención de riesgos laborales, que es el documento  que integra la actividad preventiva de la empresa en toda su gestión y establece su política de prevención de riesgos laborales.

Se establecen también en el Reglamento las diferentes modalidades de organización de las actividades preventivas por parte del empresario, se definen los servicios de prevención y sus funciones.

Este Real Decreto regula la figura del Recurso preventivo, que son las personas designadas por la empresa, con formación y capacidad adecuada, y que disponen de los medios y recursos necesarios para vigilar el cumplimiento de las actividades que lo requieran. Las actividades en las que es preceptiva la presencia del recurso preventivo son las consideradas peligrosas en sentido amplio, entre las que se encuentran la construcción, y el movimiento de tierras, con lo que esto supone en relación con los trabajos arqueológicos.

– Real Decreto 171/2004 Coordinación de actividades empresariales: Es común que los trabajos de arqueología se realicen en obras en las que simultáneamente  coexisten diferentes empresas y autónomos con sus trabajadores respectivos. Es necesario que, con el fin de evitar accidentes, se establezca una coordinación entre las diferentes empresas. Uno de los fundamentos clave en la coordinación de actividades es el deber de cooperación, cuando concurren trabajadores de distintas empresas en un mismo centro de trabajo. Tiene que haber un organigrama claro de reparto de funciones, mando y competencias, con zonas de trabajo delimitadas.

El empresario titular debe informar a los demás empresarios concurrentes sobre los riesgos propios del centro de trabajo que puedan afectarles, y las empresas concurrentes en un mismo centro de trabajo deberán informarse mutuamente sobre los riesgos específicos de las actividades que desarrollen en el centro de trabajo que puedan afectar a los trabajadores de las otras empresas.

Puede ser necesario impedir ciertas labores, realizadas por algunas empresas concurrentes, mientras que otras se estén desempeñando. Esto está motivado por las interferencias producidas entre unas labores y otras, que podrían dar lugar a situaciones de riesgo inaceptable en unos determinados lugares y periodos de tiempo.

– Real Decreto 1627/1997. Disposiciones mínimas de seguridad y salud en obras de construcción: Este Real Decreto es de especial importancia para las actividades arqueológicas. El término obras de construcción ha de ser tomado en sentido muy amplio. El ámbito de aplicación de esta disposición está definido en su anexo I e incluye obras de: excavación, movimientos de tierras, construcción, derribo, etc. Por tanto, afecta de lleno a los habituales escenarios de trabajo en arqueología.

En él se definen los diferentes actores en las obras de construcción: promotor, dirección facultativa, contratista, subcontratista, trabajador autónomo… así como la figura del Coordinador de Seguridad y Salud durante la elaboración del proyecto y de ejecución de la obra. Cuando en la ejecución una la obra interviene más de una empresa, o una empresa y trabajadores autónomos, o diversos trabajadores autónomos, el promotor, antes del inicio de los trabajos o tan pronto se constate esta circunstancia, hay que designar un Coordinador en materia de seguridad y salud durante la ejecución de las obras.

Tanto los movimientos de tierras cómo los trabajos en obras de construcción propiamente dichas, se ven afectados por el R.D. 1627/1997

Esta disposición sobre seguridad en las obras de construcción también prescribe la obligatoriedad del Estudio de Seguridad y Salud (ESS) en determinados supuestos, o del Estudio Básico de Seguridad y Salud (EBSS), especificando quién es el responsable de su elaboración y su contenido.

Tanto el ESS como el EBSS tienen que tener en cuenta medidas específicas sobre los trabajos que implican riesgos especiales para la seguridad y salud de los trabajadores. Estos trabajos están relacionados en el Anexo II del  RD 1627/1997 y son causa frecuente de graves accidentes. Entre los  trabajos que implican riesgos especiales están los siguientes:

  • Trabajos con riesgos especialmente graves de sepultamiento, hundimiento o caída de altura.
  • Trabajos en los que la exposición a agentes químicos o biológicos suponga un riesgo de especial gravedad, o para los que la vigilancia específica de la salud de los trabajadores sea legalmente exigible.
  • Trabajos en la proximidad de líneas eléctricas de alta tensión.
  • Obras de excavación de túneles, pozos y otros trabajos que supongan movimientos de tierra subterráneos.

Aplicando el ESS o del EBSS, cada contratista debe elaborar el Plan de Seguridad y Salud (PSS) como documento básico que contiene la identificación de riesgos y la planificación de la actividad preventiva en los puestos de trabajo en la obra.

Debemos señalar especialmente el tratamiento que se da en el RD 1627/1997 a los trabajadores Autónomos -dado el gran número de profesionales de la Arqueología que ejercen su profesión bajo esta figura-, destacando que están obligados a aplicar los principios de la acción preventiva, al igual que los empresarios, así como las disposiciones generales mínimas señaladas en este Real Decreto.

Riesgos asociados a los trabajos de arqueología y medidas preventivas básicas:

Debido a la diversidad de trabajos arqueológicos ha sido necesario acotar el estudio, de forma que se ha centrado en tres tipos generales: excavaciones arqueológicas al aire libre, trabajos arqueológicos en cuevas, y trabajos relativos a arqueología de la arquitectura.

En cuanto a los puestos de trabajo, si bien formalmente podríamos distinguir entre arqueólogos, especialistas y personal de apoyo, los riesgos asociados a los diferentes puestos de trabajo van a ser frecuentemente comunes dentro de una excavación arqueológica correspondiente a una misma tipología, por lo que podemos hacer una relación de los riesgos más frecuentes en estos escenarios donde se realizan las actividades arqueológicas. En todo caso es preciso aclarar que existen múltiples circunstancias en los trabajos de arqueología que, en cada proyecto real, exigen tratar cada caso individualmente con el fin de realizar una correcta evaluación de riesgos y una planificación adecuada de las medidas preventivas.

– Riesgos asociados a las excavaciones arqueológicas al aire libre

Teniendo en cuenta que las excavaciones arqueológicas pueden ser de muy diferente envergadura y tipo, vamos a repasar los riesgos que de forma general pueden presentarse en ellas:

  • Caída de personas a distinto nivel: la caída puede producirse desde alguno de los bordes artificiales de la excavación o taludes naturales existentes. Este último es el caso de excavaciones arqueológicas realizadas en terrenos elevados tipo fortificación o similares. Es un riesgo al que está expuesto todo el personal interviniente en la excavación, así como las visitas autorizadas o no.
Excavación arqueológica situada en terreno elevado. Se aprecia la existencia de taludes naturales con riesgo de caída a distinto nivel
  • Caída de personas al mismo nivel: este riesgo incluye caídas debidas a tropiezos o resbalones en la superficie de la zona de excavación. La caída puede estar motivada por el estado del terreno, existencia de pavimento deslizante, tropiezo con objetos, calzado inadecuado, etc.
Zona de excavación en la que se observa riesgo de caída al mismo nivel debido a las irregularidades de la superficie del estrato al descubierto

 

  • Derrumbes de tierras: se trata de un riesgo especialmente reseñable en el interior de una excavación al que están expuestos todos los trabajadores que realicen labores en estas áreas. En líneas generales los taludes de excavación en suelos tienden a hacerse inestables a medida que aumenta la profundidad y pendiente de un talud. Sin embargo, la estabilidad de un talud de excavación es muy variable en función de las características de los suelos y materiales presentes: granulometría, cohesión, ángulo de fricción, grado de humedad, presiones sobre la superficie, etc. En climas húmedos, las lluvias pueden hacer inestables taludes de excavación seguros con tiempo seco. Por tanto el diseño de las excavaciones ha de hacerse teniendo en cuenta estos factores.
El mantenimiento de los taludes y muros puestos al descubierto es fundamental para prevenir el riesgo de derrumbes
En el caso de las zanjas, además de la entibación, son medidas preventivas básicas:
no socavar las paredes excavadas, eliminar los salientes y retirar las rocas y restos de obra sueltos susceptibles de desplomarse, así como evitar pisar los bordes de la zanja
  • Caída de objetos por manipulación: este riesgo abarca las caídas de materiales sobre la persona que los está manejando e incluye también las caídas de herramientas o materiales, sobre otras personas distintas de la que los maneja.
  • Golpes y rozaduras contra objetos inmóviles: lesiones causadas por golpes, rozaduras, pisadas o resbalones sobre superficies inadecuadas, en las que en ocasiones hay que trabajar en posturas forzadas.
  • Proyección de fragmentos o partículas: riesgos debidos a la proyección sobre el trabajador de partículas o fragmentos procedentes del uso de diversas herramientas existentes en la excavación. Los trabajadores expuestos a este riesgo son los que utilicen herramientas capaces de producir esquirlas proyectadas a elevada velocidad, y también los que se sitúen en sus inmediaciones.
  • Sobreesfuerzos: accidentes o lesiones debidos a la realización de esfuerzos manuales excesivos. Se trata de un riesgo de especial incidencia entre aquellos trabajadores que utilicen herramientas manuales en posiciones incómodas o que se dediquen a la carga y el transporte de los materiales obtenidos en la excavación.
  • Derrumbamiento de las edificaciones existentes: nos referimos a las pequeñas construcciones de la excavación que se pudieran construir para servir de refugio o cubierta, en muchos casos de forma provisional.
  • Golpes y cortes por objetos o herramientas: la utilización repetitiva de herramientas manuales, de amplio uso en Arqueología, puede dar lugar a golpes y pequeños cortes que pueden originar lesiones de distinta gravedad.
  • Exposición a temperaturas extremas: la realización de este tipo de trabajos conlleva un riesgo de exposición al frio y calor para los trabajadores que realicen sus tareas al aire libre. Igualmente se han de tomar medidas para proteger la piel frente a las quemaduras solares.
  • Contacto con sustancias tóxicas: en algunas labores exteriores, como pueden ser las de protección y  consolidación de muros y vestigios diversos, se utilizan productos químicos. Esto también ocurre en determinados trabajos de laboratorio donde se procesa el material generado en las excavaciones arqueológicas. El manejo de estas sustancias puede dar lugar a diversos riesgos para la salud de los trabajadores expuestos.
  • Riesgos biológicos: en este tipo de riesgos englobamos de forma genérica la posibilidad de infecciones, alergias, o toxicidades provocadas por microorganismos, parásitos o determinadas sustancias. Igualmente consideramos el riesgo de mordedura de reptiles, roedores u otros animales, existentes en las excavaciones arqueológicas.

Además de los riesgos generales, encontramos otros riesgos específicos, como los derivados del uso de pequeñas palas excavadoras para la retirada de una parte de las tierras, lo que incorpora una serie de riesgos que es preciso tener en cuenta:

  • Atropello por vehículos: en cualquier centro de trabajo donde se utilicen este tipo de equipos existe el riesgo de atropello. Este riesgo afecta a todos los trabajadores que estén presentes en el entorno de la pala, y a las posibles visitas a la zona de excavación.
Uso de pala excavadora en trabajos de movimiento de tierras en excavación arqueológica

 

 

Medidas preventivas básicas a desarrollar en excavaciones al aire libre (Fuente: Análisis de Riesgos en trabajos de Arqueología, p. 55-56)

 

  • Atrapamiento por y entre objetos: el aprisionamiento de una parte del cuerpo del trabajador puede ser debido a órganos móviles de máquinas, bloques de rocas de distintos tamaños, etc.
  • Vuelco: el vuelco de una pala puede afectar tanto al operario que la maneja como a los trabajadores que se encuentran en su entorno, en caso de que no guarden unas distancias de seguridad. En el caso del operador suele ser especialmente grave, en caso de vuelco, la no utilización del cinturón de seguridad conforme a lo prescrito en el manual de operación de la máquina.
  • Ruido: las palas cargadoras emiten unos niveles de ruido que es preciso tener en cuenta para los trabajadores que puedan estar expuestos.
  • Polvo y humos: habitualmente las palas empleadas en las excavaciones se accionan con motor de explosión que emite humos que podrían ocasionar riesgos de inhalación de gases en espacios confinados, o carentes de una adecuada ventilación. Igualmente, las labores de maniobra, carga y transporte de materiales implican la emisión de polvo a la atmósfera, especialmente en periodos secos.
  • Riesgo de incendio: es frecuente que para el caso de excavaciones de cierta entidad, se creen áreas de repostaje para la maquinaria, lo que implica un riesgo de incendio en caso de existencia de llama abierta en dichas zonas
Medidas preventivas básicas a desarrollar en el uso de pequeñas palas cargadoras (Fuente: Análisis de Riesgos en trabajos de Arqueología, p. 57)

El uso de energía eléctrica procedente de la red o de un grupo electrógeno para alimentación de pequeñas herramientas eléctricas, iluminación, bombeo, etc, implica los siguientes riesgos que pueden ser causa de electrocución:

  • Contacto eléctrico directo: es el que se produce con partes de la instalación que habitualmente están cargadas eléctricamente.
  • Contacto eléctrico indirecto: es el que se produce con partes de la instalación que habitualmente no están cargadas eléctricamente.

El uso de escaleras de mano puede generar los siguientes riesgos:

  • Vuelcos y deslizamientos: cuando la escalera no está apoyada convenientemente sobre superficies firmes, existe la posibilidad de vuelco y deslizamiento en el momento en el que es utilizada por un trabajador.
  • Caída de personas a distinto nivel: este riesgo puede estar motivado por el mal estado o la falta de los peldaños intermedios.

 

Medidas preventivas básicas a desarrollar en el uso de aparatos eléctricos.

Medidas preventivas básicas a desarrollar en el uso de escaleras de mano

– Riesgos asociados a las excavaciones arqueológicas en cuevas

Las actividades arqueológicas en cuevas implican los riesgos propios del trabajo en espacios naturales confinados y con poca o nula visibilidad.

Trabajos arqueológicos en el interior de una cueva. Se aprecian las limitaciones de espacio e iluminación, así como la presencia de humedad

Los riesgos generales que debemos considerar en este tipo de escenarios son los siguientes:

  • Golpes y rozaduras contra objetos inmóviles, techos y paredes: las cuevas suelen tener abundancia de espacios estrechos y de paredes inclinadas con salientes, lo que puede dar origen a frecuentes golpes y rozaduras, susceptibles de provocar una lesión o accidente.
  • Derrumbes de tierras y bloques de roca: aunque se trate de formaciones naturales no es descartable que existan este tipo de riesgos.
  • Caída de personas al mismo nivel: debido a la naturaleza de la superficie, irregular, y frecuentemente resbaladiza, existe un peligro de caída sobre el suelo.
  • Caída de personas a distinto nivel: dentro de las cuevas existen diferencias de desnivel, de magnitud variable, artificiales (fruto de los trabajos arqueológicos) y naturales, así como oquedades que pueden implicar caídas de distinta gravedad. En principio este riesgo puede ser mayor que en excavaciones al aire libre debido a la falta de iluminación natural.
  • Sobreesfuerzos: motivados tanto por el manejo de herramientas o manipulación manual de cargas, como por los problemas de acceso al interior de algunas cavidades y galerías.
Las reducidas dimensiones de los lugares de trabajo debidos a la morfología de la cueva, pueden dar lugar a sobreesfuerzos por posturas forzadas

 

  • Inhalación de sustancias nocivas: la posible falta de una ventilación adecuada puede producir concentraciones peligrosas de compuesto químicos utilizados en labores arqueológicas.
  • Atmósfera peligrosa: la aparición de una atmosfera peligrosa puede deberse tanto por falta de oxígeno, motivada por combustiones u otras causas, como por la no totalmente descartable existencia de gases tóxicos en el interior de la cueva, lo que unido a las limitaciones de ventilación supone que en algunas circunstancias se pueden dar condiciones que hagan irrespirable la atmósfera de una cueva.
  • Proyección de fragmentos o partículas: riesgos debidos a la proyección sobre el trabajador de partículas o fragmentos procedentes del uso de diversas herramientas existentes en la excavación.
  • Golpes y cortes por objetos o herramientas: el trabajador se puede lesionar debido al contacto con un objeto o pequeñas herramientas manuales de amplio uso en Arqueología.
  • Riesgo de inhalación de polvo: riesgo procedente de los trabajos de excavación realizados sobre distintos elementos de la cueva, e incrementado por la escasa ventilación.
  • Riesgos biológicos: en este riesgos englobamos la posibilidad de infecciones, alergias, o toxicidades provocadas por microorganismos, parásitos o determinadas sustancias. Igualmente consideramos el riesgo de mordedura de reptiles, roedores u otros animales, existentes en las cuevas.
  • Contacto con sustancias tóxicas: en algunas labores interiores, se pueden utilizar productos químicos lo que unido a la escasa ventilación puede agravar el riesgo.
Medidas preventivas básicas a desarrollar en excavaciones en cuevas (Fuente: Análisis de Riesgos en trabajos de Arqueología, pp. 61-62)

En caso de ser necesaria la instalación de una red eléctrica de baja tensión para alimentación de pequeñas herramientas eléctricas, iluminación o bombeo, implicará los riesgos habituales de la electricidad, el contacto eléctrico directo y el indirecto, que pueden verse agravados por la presencia de humedad.

– Riesgos asociados a la arqueología de la arquitectura (obras de construcción)

Las actividades arqueológicas en el entorno inmediato o dentro de edificaciones pueden ser de gran complejidad y tener presentes una amplia variedad de riesgos potenciales. En ocasiones las labores arqueológicas se realizan durante la rehabilitación o derribo de un edificio con los problemas que implica de existencia de materiales inestables, conducciones de electricidad y agua, vehículos pesados, andamios y pasarelas, muros de dudosa capacidad y residuos diversos.

Los riesgos existentes en una actividad de este tipo son, en conjunto, un compendio de los anteriores casos, así como algunos nuevos propios.

Los riesgos generales que podemos encontrar ligados a las intervenciones en edificaciones son los siguientes:

  • Caída de personas a distinto nivel: la caída puede producirse desde alguno de los bordes artificiales de la excavación, en el entorno o interior del edificio, o desde las diferentes plantas. Hay que tener en cuenta que este tipo de labores ocurren frecuentemente dentro o en el entorno de edificios sujetos a reconstrucción o derribo, resultando frecuente la presencia de plataformas de trabajo abiertas con riesgo de caída.
  • Caída de personas al mismo nivel: incluye caídas debidas a tropiezos por la superficie de la zona de trabajos que puede ser irregular y con frecuente presencia de obstáculos, humedad, barro, etc.
  • Derrumbes de tierras y muros: durante las excavaciones en el interior de edificios la inestabilidad propia de los suelos de toda excavación se combina con los efectos de las cargas asociadas a muros, pilares y cimentaciones de dudoso estado, que es preciso evaluar separadamente con un buen margen de seguridad con el fin de evitar riesgos para todo el personal que participe en ellas. La capacidad portante de los suelos es muy variable y ha de ser tenida en cuenta a la hora de proyectar excavaciones con paredes verticales.
El trabajo de una pala sobre la cabeza del talud de una zanja puede incrementar el riesgo de derrumbe
  • Derrumbes de cubiertas y forjados: las intervenciones en edificios que impliquen excavaciones, derrumbes o rehabilitaciones pueden provocar inestabilidades en estructuras bajo las cuales se realicen trabajos arqueológicos. Hay que recordar que el estado de los elementos estructurales de las edificaciones puede implicar la necesidad de realizar, en primer lugar, algún tipo de labor de sostenimiento y consolidación, antes que cualquier labor arqueológica.
  • Caída de objetos por manipulación: abarca las caídas de materiales sobre la persona que los maneja, e incluye las caídas de herramientas o materiales sobre otras personas distintas de la que los maneja. El riesgo se incrementa si tenemos en cuenta la posible caída de cargas suspendidas de grúas de obra.
  • Golpes contra objetos inmóviles: lesiones causadas por golpes, pisadas o resbalones sobre superficies irregulares.
  • Pisadas sobre objetos punzantes: el ambiente de las superficies del interior de los edificios es especialmente propicio para este riesgo, resultando frecuente encontrar todo tipo de elementos punzantes capaces de causar daños en los pies de arqueólogos y personal auxiliar, como pueden ser clavos, remaches, cables, piezas metálicas, repuestos, etc.
Los trabajos arqueológicos en el interior de edificaciones, deben realizarse en buenas condiciones de iluminación, manteniendo el orden y la limpieza en las superficies de trabajo

 

  • Proyección de fragmentos o partículas: debidos a la proyección sobre el trabajador de partículas o fragmentos procedentes del uso de diversas herramientas existentes en la excavación.
  • Sobreesfuerzos: accidentes o lesiones debidos a la realización de esfuerzos manuales excesivos, tanto por manipulación de cargas como por la circulación a través del interior de una edificación.
  • Golpes y cortes por objetos o herramientas: el trabajador se puede lesionar debido al contacto con un objeto o pequeñas herramientas manuales de amplio uso en Arqueología.
  • Exposición a temperaturas extremas: accidentes debidos a las alteraciones fisiológicas que puede sufrir un trabajador al encontrarse en un ambiente excesivamente frío o caliente, lo que puede darse al trabajar en zonas de la obra al aire libre.
  • Riesgos biológicos: los arqueólogos, especialistas y personal de apoyo pueden estar sujetos a riesgos biológicos, que es preciso evaluar, por realizar sus labores en zonas donde hay pozos ciegos antiguos, aguas contaminadas o depósitos de excrementos de ciertos animales capaces de portar enfermedades, entre otras posibles fuentes de agentes biológicos.
  • Exposición al amianto: este riesgo es de especial importancia en los trabajos en obras de construcción en los que se realizan labores de derribo y rehabilitación, donde es relativamente frecuente encontrarse con materiales fabricados con amianto, especialmente en tejados y aislamientos, dado su amplio uso durante décadas del siglo XX. Estos materiales han de ser retirados siguiendo procedimientos específicos con el fin de evitar riesgos de exposición para todos los trabajadores intervinientes en la obra.
  • Suelos contaminados: en algunos tipos de excavaciones pueden aparecer suelos contaminados susceptibles de producir efectos negativos sobre la piel, o la salud general del trabajador.

Medidas preventivas básicas a desarrollar en excavaciones en obras de construcción (Análisis de Riesgos en trabajos de Arqueología, pp. 63-65)

Mención especial merecen los riesgos eléctricos en este tipo de ambiente, en el que es frecuente la presencia de líneas eléctricas de baja tensión para alimentación de los equipos de trabajo, así como de los sistemas de iluminación.

   
La presencia de líneas eléctricas de baja tensión para alimentación de equipos de trabajo y sistemas de iluminación, suponen un riesgo de contacto eléctrico.

Por otro lado, los entornos edificados suelen tener acometidas de diversos servicios que es preciso identificar antes de realizar una excavación. Todo ello da origen a riesgos de electrocución para todo el personal interviniente en la obra, que se puede manifestar de dos maneras:

  • Contacto eléctrico directo: fundamentalmente contactos eléctricos con partes en tensión de herramientas eléctricas, líneas eléctricas enterradas o líneas eléctricas aéreas. En el caso de líneas de alta tensión es posible que sin llegar a entrar en contacto, se genere un arco eléctrico.

Otro fallo frecuente que puede dar origen a un contacto eléctrico es la rotura del aislante de una línea eléctrica por el paso de máquinas o vehículos. Ello puede hacer que las partes metálicas queden al aire produciéndose el contacto eléctrico del cuerpo del trabajador con el pie, la mano u otras partes del cuerpo.

  • Contacto eléctrico indirecto: por contacto del cuerpo humano con elementos que no están habitualmente en tensión.
  • Incendios: la sobrecarga de líneas eléctricas o las tareas de repostaje de grupos electrógenos pueden dar origen a incendios.
  • Inhalación de gases: cuando se precisar el suministro de energía eléctrica con grupos electrógenos, debemos tener en cuenta que estos elementos producen humos tóxicos que pueden ser nocivos para la salud de los trabajadores en caso de ser  instalados en lugares con mala ventilación .
Medidas preventivas básicas a desarrollar en el uso de aparatos eléctricos en obras (Fuente: Análisis de Riesgos en trabajos de Arqueología, p. 65)

El uso de andamios es otra de las fuentes de riesgo en los trabajos en obras. Los andamios son de uso frecuente en labores de arqueología como accesos y plataformas de trabajo para el análisis de paramentos a distintas alturas. Son estructuras temporales, generalmente prefabricadas, cuyo montaje, desmontaje y utilización presenta una serie de riesgos particulares.

 

Labores arqueológicas sobre andamios
  • Caídas a distinto nivel: durante la utilización del andamio este riesgo suele estar motivado frecuentemente por la carencia de barandillas correctamente dispuestas.
  • Sobresfuerzos: en especial durante las labores de montaje de los andamios.
  • Caída de objetos por manipulación: este riesgo es debido a la caída de herramientas, muestras o envases, desde las plataformas de trabajo, sobre otros trabajadores.
  • Derrumbe o vuelco de la estructura: la carencia de una base o sujeciones firmes puede dar origen a un vuelco de la totalidad del andamio. La estabilidad de la estructura fundamentada en apoyos firmes ha de prevalecer a cualquier otra consideración.
  • Golpes contra objetos inmóviles: la estructura del andamio puede dar origen a golpes de los trabajadores contra la misma.
Medidas preventivas básicas a desarrollar en el uso de andamios (Fuente: Análisis de Riesgos en trabajos de Arqueología, p. 66)
Las redes de seguridad son una protección colectiva  frente al riesgo de caída a distinto nivel

Otros riesgos frecuentes en trabajos arqueológicos en obras son los derivados del uso de escaleras de mano, ya comentados anteriormente, y el riesgo de contacto con sustancias tóxicas que pueden darse por ejemplo en el uso de productos químicos en las labores de protección y consolidación de muros y vestigios diversos.

La utilización de equipos de protección anticaídas es imprescindible en los casos en los que no se posible la instalación de protecciones colectivas

 

Gestión de la prevención en la actividad arqueológica

Por último, es necesario realizar un breve apunte respecto a la gestión de la prevención en la actividad arqueológica. En primer lugar hay que diferenciar las intervenciones que se realizan durante la ejecución de obras de construcción, de las que no están vinculadas a obras. En intervenciones integradas en obras de construcción, debe tenerse en cuenta la regulación que existe en la normativa técnica de las diferentes fases del proceso: elaboración del proyecto, autorizaciones administrativas, y ejecución de la obra; donde los diferentes agentes e instituciones tienen unas funciones establecidas y una documentación de gestión en la que debe quedar constancia de la intervención de cada uno de ellos, como puede observarse en el siguiente esquema.

En las intervenciones arqueológicas independientes de obras de construcción, los agentes que intervienen son distintos y también lo son los documentos necesarios para la gestión, que se realizará mediante el Plan de Prevención de Riesgos Laborales, la evaluación de riesgos y la planificación de la actividad preventiva, documentos que en cualquier caso debe elaborar cualquier empresa, independientemente de que esté o no en el ámbito de la construcción.

Esquema general del proceso en una intervención arqueológica en el ámbito de una obra de construcción
(Fuente: Análisis de Riesgos en trabajos de Arqueología, p 52)

 

Conclusión

Este repaso, no exhaustivo, tanto a la normativa de aplicación en materia de prevención de riesgos laborales de los principales riesgos que podemos encontrar en las actividades arqueológicas, así como las medidas preventivas básicas aplicables para la eliminación o reducción de los mismos, nos da una idea de la profundidad con la que puede y debe abordarse este tema en el ámbito de la Arqueología, y pone de manifiesto la necesidad de formar e informar al conjunto de profesionales de la Arqueología en materia preventiva. Por último, hay que reseñar que, a pesar de la validez del marco general expuesto en cuanto a legislación, riesgos y medidas preventivas, cada actuación arqueológica tiene características particulares que hay considerar y evaluar para cada  caso concreto.

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